Ya sea para ir al veterinario, a la playa o de vacaciones, tu mascota viajará en coche contigo, y eso requiere algo más que «abrir la puerta y dejar que se siente». Un perro o un gato suelto dentro del coche distrae al conductor, se da un tirón brusco en caso de accidente y puede lesionarse a sí mismo y a los demás ocupantes.
Sujeción: el perro con correa, el gato en su transportín
La forma más segura es mantener a cada animal sujeto. Un perro de tamaño mediano o grande debe ir con un arnés conectado a un cinturón de seguridad propio o en una zona delimitada del vehículo. Un gato debe viajar siempre dentro de un transportín, cerrado y bien sujeto, incluso en trayectos cortos: ante el primer susto, un gato suelto se esconde debajo de los pedales.
Protege el asiento y el espacio de viaje
Además de la seguridad, hay que tener en cuenta la comodidad y la limpieza. Una funda protectora para el asiento protege la tapicería del pelo, la arena y los accidentes, y proporciona al perro una superficie más segura y antideslizante. En los coches descapotables, una cesta elevada ayuda a mantener al perro a la vista y a salvo.
Prepárate antes de arrancar
- Ayuno de 2 a 3 horas: reduce el riesgo de vómitos durante el viaje.
- Un paseo corto antes de subir al coche: un perro que ha salido a la calle está más tranquilo y se relaja más rápido.
- Agua al alcance en viajes largos, con paradas para hidratarse y estirar las patas.
- Ventilación: nunca dejes al animal solo en el coche, ni siquiera con las ventanillas abiertas; la temperatura alcanza niveles peligrosos en cuestión de minutos.
Cómo ayudar al animal a que le guste viajar en coche
Si el animal se pone nervioso, acostúmbralo poco a poco: empieza con sesiones cortas, con un destino positivo (un paseo, una golosina, un parque). Refuerza el comportamiento tranquilo con golosinas y mantén una rutina de viajes predecible.
Viajes largos: planifica las paradas
En viajes de varias horas, planifica una parada cada 2-3 horas para que el perro haga sus necesidades y beba agua. Para los gatos, los transportines con malla transpirable y una manta que les resulte familiar ayudan a reducir el estrés. Lleva también una bolsa para recoger los excrementos y un paño extra para imprevistos.
Con una sujeción adecuada, una buena planificación y algo de entrenamiento, los viajes en coche se convierten en una rutina tranquila, tanto para el conductor como para tu perro o gato. 🐾
