Ves a tu perro devorar la comida y piensas: «Ha comido tan rápido que apenas ha masticado». No solo es desagradable de ver, sino que además supone un riesgo. Los perros que se tragan la comida en segundos sufren más gases, vómitos y malestar y, en casos graves, tienen un mayor riesgo de sufrir una torsión gástrica, lo que constituye una urgencia veterinaria.
¿Por qué come tan rápido el perro?
Este comportamiento proviene de sus antepasados: los perros que comían rápido protegían la comida de otros animales. Incluso hoy en día, un perro que ha vivido en la calle o que compite con otro animal en casa conserva ese reflejo. No es «glotonería», es instinto.
Además, la señal de saciedad tarda en llegar al cerebro. Cuanto más rápido come, más comida ingiere antes de sentir que está saciado.
1. Utiliza un comedero lento
El comedero lento tiene obstáculos internos que obligan al perro a coger pocos granos cada vez. Al ralentizar la ingesta, ayuda a la digestión, reduce los gases y da tiempo al cerebro para recibir la señal de saciedad.
2. Divide las comidas
En lugar de un cuenco lleno, divide la comida en dos o tres raciones a lo largo del día. Un perro que sabe que volverá a comer dentro de unas horas se muestra menos ansioso a la hora de comer y come con más tranquilidad.
3. Elimina la competencia
Si tienes más de una mascota, aliméntalas en habitaciones o lugares separados. El miedo a quedarse sin comida es una de las causas más comunes de que coman con prisas.
4. Esparce la comida por el suelo
En lugar de servirle la comida en el cuenco, espárcela por el suelo o sobre una alfombrilla adecuada. El perro tardará más en «cazar» cada trozo, lo que convierte la comida en un juego y ralentiza el ritmo de forma natural.
5. Crea un ambiente tranquilo
Las comidas en momentos de fiesta o con ruido aumentan la ansiedad. Sirve la comida en un momento tranquilo y evita los tonos eufóricos: la comida debe ser un momento tranquilo.
6. Juguetes que sueltan comida
Los juguetes dispensadores de golosinas y las alfombrillas para lamer combinan la alimentación con el estímulo mental. Las alfombrillas para lamer con comida pastosa o congelada hacen que el perro se esfuerce por conseguir la comida y le ayudan a calmarse.
Hacer que tu perro coma más despacio es un pequeño cambio con grandes beneficios: mejor digestión, menos gases y menor riesgo de problemas graves. 🐾
